Dos infraestructuras distintas articulan la llegada de viajeros por aire a esta metrópoli andina, distribuyendo el tráfico según la procedencia y el tipo de aeronave. La configuración del valle de Aburrá obliga a que los vuelos a Medellín se repartan entre una terminal internacional de gran altura y un aeropuerto regional ubicado en el corazón de la zona urbana.
Aeropuerto Internacional José María Córdova (MDE)
El Aeropuerto Internacional José María Córdova, identificado con el código MDE, se sitúa a unos 29 km al oriente de la ciudad, en el municipio de Rionegro. Es la principal puerta de entrada para quienes reservan un vuelo a Medellín desde destinos internacionales o las principales capitales del continente, funcionando como un centro de operaciones clave para Avianca y LATAM Airlines. La terminal opera las 24 horas y gestiona la gran mayoría del tráfico de fuselaje ancho y rutas de larga distancia que conectan con Norteamérica, Europa y el resto de Sudamérica.
Para trasladarse al centro tras aterrizar, los viajeros disponen del Túnel de Oriente, una obra de ingeniería que ha reducido el tiempo de trayecto a unos 30 a 45 minutos en condiciones normales. Los taxis oficiales y servicios de transporte privado por plataforma son la opción más directa hacia sectores como El Poblado o Laureles. Existe también un servicio frecuente de buses del aeropuerto que conecta la terminal con el Centro Comercial San Diego y el Hotel Nutibara en el Centro de la ciudad. Además, las busetas colectivas ofrecen una alternativa constante hacia la Terminal de Transportes del Norte, facilitando la conexión con el sistema Metro de Medellín.
Aeropuerto Olaya Herrera (EOH)
Ubicado dentro del tejido urbano, el Aeropuerto Olaya Herrera, con código EOH, es una terminal catalogada como Bien de Interés Cultural de la Nación. Se encuentra a escasos 6 km de la zona céntrica, en la comuna de Guayabal, y se especializa exclusivamente en rutas regionales y nacionales de corto alcance. Es la base principal para aerolíneas como EasyFly (ahora Clic) y Satena, que conectan la capital antioqueña con pueblos remotos de la selva chocoana, la costa pacífica y otras ciudades intermedias del país.
La salida de este aeropuerto es excepcionalmente ágil debido a su localización privilegiada. Los pasajeros pueden llegar a El Poblado en un recorrido de apenas 10 a 15 minutos en taxi o vehículo privado. La cercanía con la Estación Poblado de la Línea A del Metro de Medellín permite una integración rápida con el transporte masivo, situándose a una distancia caminable o a un trayecto muy corto en bus integrado. Su estructura circular y abierta facilita que el tránsito desde la aeronave hasta la salida hacia la Avenida Guayabal se realice en pocos minutos.