La capital carioca se apoya en una infraestructura aérea dual que distribuye el tráfico según el origen del viajero, facilitando el acceso tanto a quienes llegan en un vuelo a Río de Janeiro desde el exterior como a los que se desplazan por el interior del país. Estas dos terminales principales están estratégicamente ubicadas para conectar con los centros financieros y las zonas turísticas más emblemáticas de la región.
Aeropuerto Internacional de Galeão - Antônio Carlos Jobim (GIG)
Ubicado a unos 20 km al norte del centro de la ciudad, en la Ilha do Governador, el Aeropuerto Internacional de Galeão - Antônio Carlos Jobim (identificado con el código GIG) es la principal puerta de entrada para los vuelos a Río de Janeiro de carácter internacional. Como el aeropuerto más grande del estado, funciona como centro de operaciones para aerolíneas como LATAM Airlines y Gol Linhas Aéreas, operando una vasta red de rutas que conectan con Europa, Norteamérica y el resto de Sudamérica a través de sus dos terminales de pasajeros.
Para trasladarse desde la terminal hacia las zonas hoteleras, los viajeros suelen optar por el servicio de buses ejecutivos conocidos como Premium Auto Ônibus, que recorren el trayecto hacia Copacabana, Ipanema y Leblon en aproximadamente 60 a 90 minutos, dependiendo del tráfico. Otra alternativa eficiente es el sistema de BRT (Bus Rapid Transit), que conecta el aeropuerto con la estación de metro Vicente de Carvalho de la Línea 2, permitiendo un acceso más rápido al Centro durante las horas pico. Los servicios de taxi oficial y las aplicaciones de transporte privado están disponibles de forma permanente en las áreas de llegadas, ofreciendo un trayecto directo de unos 40 minutos hacia los principales distritos turísticos.
Aeropuerto Santos Dumont (SDU)
El Aeropuerto Santos Dumont, reconocido por el código SDU, goza de una ubicación privilegiada a escasos 2 km cerca del centro financiero de la ciudad, justo a orillas de la Bahía de Guanabara. Este aeródromo se especializa casi exclusivamente en rutas domésticas de corta distancia, siendo el puente aéreo con São Paulo una de las conexiones más frecuentes del mundo. Su terminal destaca por una arquitectura moderna y ventanales que ofrecen vistas directas al Pan de Azúcar, proporcionando una de las llegadas más pintorescas de la aviación comercial.
La salida de este aeropuerto es excepcionalmente sencilla debido a su integración con el sistema de transporte urbano. Los pasajeros pueden abordar el VLT Carioca (Tranvía) directamente en la terminal, el cual conecta en pocos minutos con estaciones clave como Cinelândia o la terminal de buses Rodoviária Novo Rio. Para quienes se dirigen a la Zona Sul, un trayecto en taxi o transporte privado suele tomar entre 15 y 25 minutos hacia Flamengo o Copacabana, lo que convierte a este aeropuerto en la opción más conveniente para quienes priorizan la cercanía y la rapidez en sus desplazamientos internos.