La infraestructura aeroportuaria de esta metrópoli costera facilita la llegada de viajeros de todo el mundo como principal punto de entrada al reino, facilitando el acceso a la región. Los viajeros que buscan un vuelo a Casablanca aterrizarán en una de las terminales más activas de África, diseñada para gestionar un flujo constante de conexiones internacionales y regionales.
Aeropuerto Internacional Mohammed V (CMN)
El Aeropuerto Internacional Mohammed V, identificado con el código CMN, se encuentra aproximadamente a 30 km al sureste del centro de la ciudad, en la localidad de Nouaceur. Como el aeropuerto con mayor tráfico de Marruecos, funciona como el centro de operaciones principal para la aerolínea de bandera Royal Air Maroc y es una base estratégica para diversas compañías de la alianza Oneworld. El complejo cuenta con dos terminales principales que gestionan una vasta red de rutas que conectan directamente con Europa, América del Norte, Oriente Medio y numerosos destinos a lo largo del continente africano.
Para trasladarse al núcleo urbano tras aterrizar, la opción más eficiente es el servicio de tren operado por la ONCF, cuya estación se ubica en el nivel inferior de la Terminal 1. Este trayecto ferroviario dura unos 35 minutos y llega a estaciones clave como Casa Voyageurs y Casa Port, permitiendo una conexión fluida con la red de tranvía local. Alternativamente, los viajeros pueden optar por los taxis oficiales de color blanco, situados en la zona de llegadas, que ofrecen un servicio de 24 horas con un tiempo de viaje de entre 45 y 60 minutos dependiendo del tráfico hacia el distrito de Gauthier o la zona de la Mezquita Hassan II. También existen servicios de autobuses operados por la compañía CTM que enlazan el recinto aeroportuario con el centro de la ciudad de forma regular durante el día.
Aeropuerto de Casablanca-Anfa (CAS)
El Aeropuerto de Casablanca-Anfa, con el código CAS, está ubicado a solo 6 km al suroeste del corazón de la ciudad, ocupando una posición histórica dentro del tejido urbano. Aunque fue en su día la principal puerta de entrada aérea, su función actual es muy limitada en comparación con el aeródromo internacional, sirviendo principalmente para operaciones de aviación general, vuelos privados y algunas actividades de entrenamiento técnico. Debido a su proximidad a las zonas residenciales y de negocios, gran parte de su tráfico comercial se ha desplazado, dejando este espacio para funciones administrativas y logísticas específicas.
Dada su ubicación privilegiada cerca de los barrios modernos, el acceso desde este punto es sumamente rápido, con trayectos en taxi que suelen durar menos de 15 minutos hasta el área de Maarif. La zona está bien integrada en la red vial urbana, lo que facilita el desplazamiento hacia los principales hoteles y centros de negocios del centro sin las esperas prolongadas asociadas a los desplazamientos interurbanos. Aunque no es el destino habitual para quienes reservan vuelos a Casablanca en rutas comerciales estándar, sigue siendo un punto de referencia geográfico importante para la navegación aérea y la historia aeronáutica local.