Dos puertas de entrada principales definen el acceso aéreo a la capital italiana, situadas en extremos opuestos de la periferia urbana para canalizar el tráfico global y regional. El público que reserva un vuelo a Roma suele aterrizar en instalaciones modernas que conectan rápidamente con el centro histórico de la metrópoli.
Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci (FCO)
El Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci, conocido comúnmente como Fiumicino (FCO), se ubica a unos 30 km al suroeste del centro de la ciudad, cerca de la costa del mar Tirreno. Es el aeródromo más grande de Italia y funciona como el principal centro de operaciones para ITA Airways, además de albergar a las grandes aerolíneas de la alianza SkyTeam. Sus instalaciones cuentan con varias terminales que gestionan una vasta red de rutas transatlánticas y europeas, consolidándose como la infraestructura clave para los vuelos a Roma de larga distancia.
Tras aterrizar y recoger el equipaje, la opción más eficiente para trasladarse es el tren Leonardo Express, un servicio directo que conecta la terminal con la estación de Roma Termini en aproximadamente 32 minutos. También existe el tren regional Línea FL1, que resulta útil para quienes se dirigen a distritos como Trastevere, Ostiense o Tiburtina, con trayectos de unos 45 minutos. Diferentes líneas de autobuses privados, conocidos como Airport Bus, ofrecen una alternativa más económica hacia el centro, mientras que los taxis oficiales operan con una tarifa fija establecida por el ayuntamiento para los traslados dentro de las murallas aurelianas.
Aeropuerto de Roma-Ciampino (CIA)
El Aeropuerto de Roma-Ciampino, cuyo nombre oficial es Giovanni Battista Pastine (CIA), está situado a tan solo 15 km al sureste del núcleo urbano, junto a la vía Apia. Históricamente fue el aeródromo principal de la ciudad, pero hoy en día se especializa casi exclusivamente en aerolíneas de bajo coste y vuelos chárter. Debido a su tamaño compacto y a su terminal única, el proceso de desembarque suele ser significativamente más rápido que en su homólogo de mayor envergadura.
Para llegar al centro desde esta ubicación, el viajero puede optar por el servicio combinado Ciampino Airlink, que integra un autobús lanzadera con el tren regional en la estación de Ciampino para finalizar el recorrido en Roma Termini. Otra alternativa frecuente son los autobuses directos de empresas privadas que estacionan frente a la salida de llegadas y terminan su ruta en las inmediaciones de la estación central en unos 40 minutos, dependiendo del flujo vehicular en la Vía Appia Nuova. Asimismo, el servicio de autobuses locales conecta con la estación de metro Anagnina de la Línea A, permitiendo el acceso a zonas como San Giovanni o la Plaza de España.